3. HERVIR LA YUCA:
Coloque los trozos de yuca en una olla grande y cúbralos con agua. Añada sal si lo desea.
Lleve el agua a ebullición a fuego medio-alto. Una vez que empiece a hervir, reduzca el fuego y cocine a fuego lento durante 20-30 minutos, o hasta que la yuca esté blanda y se pueda pinchar fácilmente con un tenedor.
4. COMPRUEBE EL PUNTO DE COCCIÓN:
Después de hervir, compruebe la yuca pinchándola con un tenedor o un cuchillo. Si se desliza fácilmente, está lista. La yuca debe estar tierna y tener una textura suave.
5. PARA SERVIR:
Escurra la yuca y déjela enfriar un poco antes de servir. Puede servirla como guarnición con carnes o verduras, o incluso hacer un puré para obtener una guarnición cremosa y con almidón. ¡Disfrútela con la salsa o el dip que prefiera!
Consejos:
Seguridad: Asegúrese siempre de cocinar bien la yuca para eliminar cualquier toxina.
Almacenamiento: También puede congelar la yuca cruda o cocida para usarla más adelante.
Sugerencias para servir: La yuca se puede freír, hacer puré o usar en sopas y guisos. Incluso puede preparar harina sin gluten con yuca seca.
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