La parálisis del sueño es un episodio breve en el que estás consciente pero no puedes mover el cuerpo ni hablar mientras te estás quedando dormido o al despertar. Suele durar segundos a pocos minutos y, aunque resulta impactante, generalmente no es peligrosa.
Se relaciona con un desajuste entre la fase REM del sueño (cuando el cuerpo queda en atonía o “bloqueo” muscular) y el momento en que recuperas la conciencia. Si esa atonía persiste unos instantes mientras ya estás despierto, aparece la sensación de estar “paralizado”.
Lo más común es la incapacidad de moverse y la dificultad para hablar. Pueden presentarse presión en el pecho, sensación de presencia en la habitación y, a veces, alucinaciones visuales o auditivas. Estos fenómenos son transitorios y desaparecen cuando el cuerpo sale de la atonía REM.
En la mayoría de los casos es benigna y autolimitada. No produce daño físico directo. Sin embargo, puede generar ansiedad o miedo a dormir si se repite con frecuencia.
Factores de riesgo y desencadenantes
Los episodios se asocian a falta de sueño, horarios irregulares, estrés, jet lag, consumo de estimulantes antes de dormir y posición boca arriba. También puede coexistir con otros trastornos del sueño como la narcolepsia.
Recent Articles
El poder oculto de las semillas de papaya: un secreto natural para favorecer la salud del hígado y reducir la grasa abdominal
El truco del bicarbonato de sodio para vaciar la grasa del abdomen: La guía definitiva que la industria de la pérdida de peso oculta
Lo que tu médico no te dice sobre la Atorvastatina y los efectos que ya sientes en tu cuerpo